La organización escolar y la evaluación - Ruta Maestra
Central nacionalEdición 12

La organización escolar y la evaluación

E s claro para todos los educadores que el aprendizaje es muy diUerente en los diversos grupos de edad, y también en cada estudiante, dependiendo de sus talentos individuales que lo predisponen para desarrollar mejor algunas actividades, mientras le difi cultan otras A esta característica del desarrollo corresponde en todos los países del mundo la organización del sistema de educación básica por ciclos como el preescolar, la primaria, la básica secundaria y la media.

El establecimiento de ciclos pedagógicos de acuerdo con los grupos de edad de los estudiantes es útil para los colegios, ya que es un criterio para organizar las actividades académicas formales, los tiempos de descanso, el uso de espacios diferentes al salón de clase, los trabajos en grupo, la defi nición de objetivos de aprendizaje y los modelos de eva luación y califi cación

En muchos casos, los colegios pueden organizar actividades conjuntas de estudiantes de diversos grados, en proyectos que no requieren necesariamente unos prerrequisitos, como en el caso de actividades artísticas y deportivas. Este tipo de actividades pueden ser organizadas atendiendo a los intereses y talentos de los estudiantes, de modo que unos puedan tener énfasis en música o en plásticas, mientras otros fortalecen habilidades en otras formas de expresión artística. También hay aprendizajes en los cuales se puede independizar el grado escolar del avance de los estudiantes, como en el caso de otras lenguas, ya que hay niños y niñas que avanzan más rápidamente que otros, de modo que los grupos se pueden organizar de acuerdo con los progresos individuales y se pueden presentar promociones de un nivel a otro dentro de un período académico.

Desde luego, todas estas opciones, orientadas a mejorar la calidad, requieren un gran esUuerzo organizativo de las instituciones, pues eso implica disponer de un grupo de maestros que compartan los nuevos enUoques y estén dispuestos a trabajar en ambientes más flexibles De otra parte, es necesario que los estudiantes, desde los primeros grados, adquieran mayores niveles de responsabilidad y autonomía con respecto a su propio aprendizaje, a sabiendas de que su esfuerzo es recompensado por estímulos permanentes en su progreso escolar.

=a flexibilidad en el plan de estudios, de acuerdo con las etapas de desarrollo evolutivo, es propicia para desarrollar proyectos de investigación, actividades conjuntas con otras instituciones educativas y actividades individuales de estudiantes que muestran talentos especiales en algunos campos que desarrollan fuera del espacio escolar.

La evaluación del aprendizaje

Para comprender la importancia de la evaluación escolar es necesario partir de un principio básico que no siempre resulta claro en la práctica: todos los niños y las niñas aprenden. Lo que sucede es que no todos aprenden lo que los adultos pretenden que aprendan, ni todos lo hacen de la misma manera. Por eso una buena evaluación debe averiguar varias cosas:

Qué quieren aprender: todas las personas, en cada momento de su vida, sienten la necesidad de aprender determinadas cosas, bien sea para desempeñar ciertas actividades, por placer o por necesidad de relacionarse con los demás.

Cuál es la forma de aprender de cada uno: el aprendizaje es un proceso que parte de una actividad biológica que le permite a las personas adaptarse al medio en el cual viven. El proceso de aprendizaje es absolutamente individual y depende de las experiencias previas, del ambiente en el cual se vive y de la motivación que se tenga para adquirir nueva información.

Qué es necesario que aprendan: para vivir en una sociedad determinada hay un conjunto de aprendizajes necesarios, que deben ser adquiridos y consolidados a lo largo de la vida. Es necesario aprender a comunicarse de manera oral, es indispensable leer de manera crítica, escribir, desarrollar habilidades de pensamiento matemático, ser capaz de relacionarse con otras personas, resolver conflictos que surgen de la convivencia con los demás, adquirir capacidades para adquirir y procesar información sobre temas muy variados. Si bien hay un conjunto de aprendizajes básicos necesarios para todas las personas, no es fácil ni conveniente hacer un listado exhaustivo de lo que una persona debe aprender, ya que cada quien debe tener la posibilidad de encontrar su propio camino de acuerdo con lo que espera de la vida y con lo que anhela hacer.

Qué aprenden por su cuenta: todos los niños y jóvenes aprenden una gran cantidad de cosas por su propia cuenta y usualmente no se valora ese esfuerzo o ese talento particular que lleva a adquirir nuevos conocimientos y habilidades.

Hay niños expertos en deportes, en cocina, en mecánica, en música…, más allá de lo que ofrece el colegio en su currículo. Pero todos estos aprendizajes hacen parte de las oportunidades de desarrollo personal de cada quien.

Qué es importante aprender en cada momento del desarrollo: para evaluar el progreso de un estudiante, es indispensable tener en cuenta su edad y las características propias de su etapa de desarrollo, pues no es lo mismo evaluar a un niño de x años que a un joven de rv En cada momento de la vida cambian las prioridades del aprendizaje, así como los ritmos de cada persona para aprender. Por esto es muy importante que los colegios y los maestros tengan presente que una buena evaluación parte de las necesidades de los niños.

Por qué no pueden aprender ciertas cosas: no todas las personas tienen las mismas facilidades para aprender las mismas cosas. Hay ni- ños muy hábiles para aprender matemática con muchas difi cultades en lenguaje† otros tienen una memoria prodigiosa pero les cuesta más trabajo el raciocinio lógico† hay quienes tienen gran habilidad en los deportes o en el arte pero les aburren mucho la actividades de salón. Esto no signifi ca que no puedan aprender todas las cosas que requieren para desempeñarse de manera competente en los diversos campos de la actividad intelectual y social, sino que deben valorarse sus mejores posibilidades para partir de ellas hacia las cosas que más les cuestan. Por esto es tan importante que la evaluación se concentre mucho en la valoración de las fortalezas de cada uno.

Para avanzar en la evaluación los colegios pueden diseñar una gran variedad de estrategias de evaluación que permitan identifi car los progresos de sus estudiantes en campos de desarrollo muy variados, de tal manera que los niños y niñas experimenten que siempre están progresando y que adquieran conciencia de aquellas cosas en las cuales son muy buenos, así como la cosas en las que tienen algunas difi cultades 6sto permite establecer un diálogo fructífero entre maestros y estudiantes para hallar fórmulas individuales y colectivas de avanzar en sus actividades escolares. Hay que señalar que se requiere un esfuerzo grande para hallar mecanismos que permitan esta atención individual en grupos usualmente muy numerosos. Precisamente en estas búsquedas puede haber un aporte muy interesante por parte de universidades y grupos de investigación.

Por esto conviene que los colegios tengan en cuenta una visión amplia del desarrollo infantil, de tal modo que se pueda apreciar el progreso de los ni- ños más allá del avance en las asignaturas curriculares: es necesario tener en cuenta las capacidades sociales y afectivas, las habilidades y talentos motrices, artísticos y prácticos.

Pueden hacerse muchas sugerencias de las cuales surjan iniciativas interesantes que luego se convier tan en materia de intercambio entre colegios, maestros y estudiantes Geamos tres ejemplos sencillos‚

Hacer encuestas que permitan averiguar qué es lo que más les gustaría aprender a los estudiantes de un grupo, procesar las respuestas con ellos y discutir los resultados. Esto permite examinar tanto las fortalezas como las debilidades de los alumnos y buscar nuevas formas de trabajo pedagógico concertado con ellos

Preguntar a los estudiantes que cosas saben que no les enseñaron en el colegio y averiguar cómo las aprendieron Fn ejercicio como este le permitirá a los maestros indagar la forma como aprenden sus estudiantes y qué cosas son las que más les interesan.

Proponer a los estudiantes que ellos mismos diseñen formas de evaluar el progreso en determinado tema, de tal manera que se pueda verifi car si lo han aprendido y que la evaluación resulte interesante y divertida. En este caso el diseño de las propuestas ya le mostrará al maestro qué tanto han aprendido del tema en el que trabaja

En los tres casos se recurre a los propios estudiantes como protagonistas y participantes en la evaluación y cambia la relación con el aprendizaje :niciativas como estas pueden desarrollarse para diferentes aspectos del desarrollo social, afectivo e intelectual, generando un gran riqueza pedagógica en los colegios, pero es ineludible que asuman el desafío de buscar modelos de organización más fl exibles que abran las posibilidades de desarrollo individual, en vez de encasillar a centenares de niños diferentes en un solo patrón de homogenización.

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