DigitalEdición 27

“La educación media en Colombia, en pro de la transformación juvenil”

Indagar en Colombia sobre la educación media nos lleva a rotularla como en “estado de crisis” 2 y los argumentos que se levantan entorno a ella nos indican la poca adaptación de los grados 10 y 11 a las finalidades de la educación media que nos señala la estructura del sistema educativo.“La educación media constituye la culminación, consolidación y avance en el logro de los niveles anteriores y comprende dos grados, el décimo (10.°) y el undécimo (11.°). Tiene como fin la comprensión de las ideas y los valores universales y la preparación para el ingreso del educando a la educación superior y al trabajo” (art. 27 Ley 115 de 1994).

“La educación media constituye la culminación, consolidación y avance en el logro de los niveles anteriores y comprende dos grados, el décimo (10.°) y el undécimo (11.°). Tiene como fin la comprensión de las ideas y los valores universales y la preparación para el ingreso del educando a la educación superior y al trabajo” (art. 27 Ley 115 de 1994).

En la educación media se ve reflejado todas las dificultades que desde la administración pública tenemos para responder a nuestros jóvenes en sus expectativas, incremento de sus capacidades y de adaptación a las demandas que el medio le hace a la juventud para participar como futuros ciudadanos, en medio de las dinámicas cambiantes por la tecnología y los medios.

Los desafíos de un sistema educativo que no termina de adaptarse a los continuos cambios son múltiples; un factor que más preocupa es la deserción, que es uno de los principales problemas que enfrenta la administración en los últimos años, por ejemplo, para Bogotá “para el 2015 era de 3,6%, ahora es de 1,6%, lo que se traduce en que 9.000 estudiantes regresaron a las aulas”. (Fundación Corona, 2019), un estudiante que sale del sistema educativo se vuelve vulnerable a acciones de ilegalidad e informalidad y por lo tanto a la iniquidad del sistema social.

He tenido la experiencia de trabajar en diferentes espacios de la administración pública en educación y formación a nivel nacional en los últimos quince años y recientemente en la ciudad de Bogotá, en los cuales me he dado cuenta que la constante preocupación es vincular a los jóvenes en programas innovadores, brindar ayudas, retenerlos en el sistema, permitirles mayores oportunidades y el cumplimiento de sus sueños.

En toda esta trayectoria me he topado con el poder de la educación media, que más allá de enseñar el cálculo, la física y la química por nombrar algunas, es la oportunidad de acercar a los jóvenes a interactuar y a tomar decisiones sobre su vida, este nivel puede orientar la energía de cambio, propia del ímpetu juvenil y proyectarla de manera diferente a esta sociedad que pide a gritos nuevas figuras y rumbos.

“Las competencias académicas no son las únicas destrezas necesarias para que los estudiantes estén preparados para el mercado laboral. Las habilidades socioemocionales también son insumos esenciales para el éxito profesional. Estas habilidades —a menudo conocidas como “habilidades blandas”— son destrezas como la “responsabilidad, perseverancia (o determinación), llevarse bien con otros, autocontrol y motivación” (CAF, 2019).

Indiscutiblemente hablar de educación media conduce a un tema sensible, el de la exploración y la orientación, que a pesar de no ser nuevo en la agenda, ha sido el patito feo en la agenda, reduciéndose a eventos fugaces, entregas de volantes y material de promoción que busca llamar la atención de los jóvenes; hoy estamos ante una generación que expuesta a los medios puede fácilmente caer en la banalidad y la toma de decisiones apresuradas que al mediano plazo son costosas socialmente.

“los estudiantes de América Latina no reciben el acompañamiento ni la orientación que merecen y necesitan al momento de entrar al mercado laboral. Por tanto, muchos no están en condiciones de tomar decisiones informadas que les equiparían con las habilidades más relevantes para el siglo XXI” (CAF, 2019).

Teniendo en cuenta lo anterior, la orientación debe iniciarse en los ciclos o grados que preceden a la educación media, lo cual debe permitir un acercamiento profundo a lo particular de la persona, proyectándola para que al tener contacto en la educación media, logre tomar las decisiones que requiere para su vida, entorno a sus pasiones y motivaciones superiores.

Este planteamiento nos arroja a un tema de gran debate, la institucionalidad de la educación media, la cual que se limita a la continuidad del núcleo básico, haciendo de la oferta complementaria un apéndice, que además de limitada, encarece a la educación media y la sigue poniendo en renglones de baja prioridad en la agenda política.

Resolver la institucionalidad de la educación media significa hacer un esfuerzo colectivo de sociedad, pues hacerla diversa y exploratoria implica la alianza entre actores y la flexibilidad de nuestros ideales de cómo opera una institución educativa.

El programa de doble titulación promovido actualmente en Colombia le apuesta a resolverlo, solo que se arroja a una sola vía de formación (el SENA) la titánica tarea de brindar los exploratorios a los jóvenes limitándolo de nuevo a lo que hay y lo que se puede.

Solo la alianza entre actores y la operación flexible de las diferentes ofertas educativas en los exploratorios o líneas de profundización podrían brindarles a nuestros jóvenes mayores oportunidades para definir su futuro.

Para lograr la transformación que requiere la educación media, esta debería ser promovida desde las políticas públicas y debe estar personificada o liderada en los rectores y coordinadores quienes materializan las acciones de política y sobretodo materializan y le apuestan a la transformación educativa en alianza con otros.

Dentro de los resultados urgentes de la educación media es lograr que el egresado tenga la madurez emocional para elegir su futuro, con una experiencia previa de interacción con lo que se proyecta en su oficio o profesión; en el escenario actual, los jóvenes se gradúan de grado 11 en promedio a los 16 años, con una escasa o nula posibilidad de realizar una exploración previa para tomar una de las decisiones más importante de su vida.

Por otra parte, el gran reto de la educación media está en la formación de docentes de las especialidades, para fortalecer el componente pedagógico que permita que los procesos de enseñanza y aprendizaje y la evaluación de competencias sean las adecuadas para la sociedad del siglo XXI; cabe destacar que lo socioemocional y la educación técnico-vocacional son puntos que más preocupan en las agendas de los entes internacionales.

El relacionamiento con las apuestas de innovación, la interacción con semilleros de investigación y el sector productivo en la identificación de las condiciones y requerimientos laborales son temas de urgente abordaje en la educación media, la apuesta a una transformación juvenil no puede ceñirse a los requerimientos o lo que ofrece el entorno, pues las condiciones de vida de muchas comunidades no tienen mucho para ofrecerle a nuestros jóvenes, es importante apostarle al trabajo de proyectos que resuelvan e innoven la forma como los adultos hemos dado respuesta a las necesidades presentes.

Uno de los logros de las grandes ciudades, ha sido la diversidad de proyectos y las oportunidades de nuestros jóvenes a través del desarrollo de sus proyectos en educación media, es importante que usando la tecnología como vehículo se logre diversificar estas oportunidades para los jóvenes de áreas rurales, y hacer de temas como la sostenibilidad ambiental, la seguridad alimentaria y el emprendimiento temas insignia de abordaje con los jóvenes.

Referencias

2 UN Periódico Digital. La educación media en Colombia está en crisis. Tomado de https://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/la-educacion-media-en-colombia-esta-en-crisis/ 14 de octubre de 2019..

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Marisol Forero Cárdenas

Directora de Educación Media de la Secretaría Distrital de Educación de Bogotá. Magister en Urbanismo de la Universidad Nacional de Colombia. Profesional en Trabajo Social. Participante en programas de formación en innovación, educación y desarrollo en Australia y Corea del Sur.

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