Edición 27Especial Educación Media

La educación media en Suecia

Cada junio salen miles de jóvenes a las calles en Suecia con sus gorras blancas, contagiantes, y juveniles, con sonrisas de triunfo. El motivo: se gradúan del “gymnasium”, nombre que corresponde al ciclo de la educación media o “bachillerato”. Los graduantes portan sobre sus cienes la gorra blanca, con su nombre escrito en dorado, como un símbolo de haber logrado los tres años que constituyen el “gymnasium”; sonríen satisfechos por esa especie de rito de paso, educativo, que con muchos esfuerzos han logrado. Sienten que en adelante tienen herramientas educativas para elegir con libertad y madurez los caminos complejos de la vida.

Pero ¿qué relación tiene el ”gymnasium” con otros niveles del sistema educativo sueco, dirigido por la Agencia Nacional de Educación (Skolverket)? ¿Cómo está organizada? ¿Cuál es su historia? Estas preguntas implican hacer un balance sobre el sistema educativo sueco.

Diez años de escuela obligatoria

Todos los niños empiezan la escuela con un año de preescolar a la edad de seis años. Después del preescolar (a los 7 años de edad) ingresan a la educación obligatoria, que está estructurada en tres etapas. Cada etapa tiene una duración de tres años. La primera etapa se llama “lågstadiet”, después sigue la etapa “mellanstadiet” y luego el tercer ciclo o la educación secundaria, cursos 7-9, el “högstadiet”. En este tercer ciclo los estudiantes se preparan para continuar los estudios en la educación media, o “gymnasium”, que no es obligatorio (figura 1). No obstante, casi el cien por ciento de los jóvenes en Suecia elige seguir estudiando. Pero no todos tienen las calificaciones suficientes para acceder a algunos de los programas nacionales de la educación media. El esquema siguiente muestra la estructura del sistema escolar sueco:

Educación prescolar Förskolan De 6 a 7 años
Educación primaria (etapa 1) Lågstadiet De 7 a 10 años
Educación primaria (etapa 2) Mellanstadiet De 10 a 13 años
Educación secundaria (etapa 3) Högstadiet De 13 a 16 años
Educación media Gymnasiet De 16 a 19 años

La estructura de la educación media

Consideremos el ejemplo de uno de los muchachos de la foto; se llama Villiam; nos servirá de referente para comprender el sistema. Cuando él estaba en el último año de la escuela obligatoria, en noveno, debía tomar varias decisiones sobre cómo continuar con su trayecto escolar. En el instituto educativo al que pertenecía, le proporcionaban información visual e informativa sobre las diferentes posibilidades de elegir la educación media. La primera decisión tenía que ver con los diferentes programas nacionales que se ofrece a los jóvenes. En Suecia hay 18 programas nacionales y cada programa dura tres años (figura 1). Seis de los programas preparan para la educación superior y doce programas para profesiones no universitarias. Los seis programas que preparan para la educación superior requieren que los estudiantes estén interesados en los estudios académico-teóricos, relacionados con las siguientes áreas: ciencias sociales; ciencias naturales; tecnología; artes; humanidades; economía. Villiam, por ejemplo, estaba muy interesado en el área de tecnología y pensaba que tal vez el programa de tecnología sería la mejor opción. Pero también se conocía a sí mismo. Estudiar con la disciplina que lo exige no había sido lo más atractivo durante la secundaria, y él quería dedicarse a algo más práctico en el futuro. No era de su interés leer y escribir como hay que hacerlo en la universidad. Buscaba un mayor desarrollo del movimiento físico; era creativo y deseaba hacer más cosas y a su vez solventar los gastos con su propio dinero. Fue así como decidió analizar los programas profesionales no universitarios.

Los programas profesionales no universitarios son más numerosos que los preparatorios para la educación universitaria. Están vinculados con varias áreas de trabajo, por ejemplo: energía y electricidad, edificios y construcción, vehículos y transporte, salud y cuidado social, niños y recreo, artesanía, restaurante y alimentación, hotelería y turismo. En todos los programas los estudiantes realizan prácticas en los lugares de trabajo que corresponden al programa elegido. Villiam analizó todos los programas relacionados con el ámbito tecnológico, y lo que más le llamó la atención fue el programa de energía y electricidad y eligió este programa.

PROGRAMAS NACIONALES
Programas preparatorios Programas “vocacionales”
1. Programa de ciencias sociales 6. Programa de energía y electricidad
2. Programa de economía 7. Programa de edificios y construcción
3. Programa de ciencias naturales 8. Programa de vehículos y transporte
4. Programa de tecnología 9. Programa de salud y cuidado social
5. Programa de arte 10. Programa de niños y recreo
18. Programa de humanidades* 11. Programa de empresas y administración
*Programa de humanidades tiene el número
dieciocho porque es lo menos solicitado de todos los programas, pero está en la columna porque es un programa preparatorio.
12. Programa de uso de recursos naturales
13. Programa de artesanía
14. Programa de tecnología industrial
15. Programa administración de restaurante y alimentación
16. Programa de HVAC y mantenimiento de la propiedad
17. Programa de hotelería y turismo

Elegir escuela

Otra decisión que los jóvenes deben tomar antes de ingresar a los estudios de educación media tiene que ver con la escuela a elegir. No solamente es elegir a partir de dónde se encuentra la escuela geográficamente, sino también elegir la escuela a partir de la forma de cómo se rige. En Suecia hay tres formas de administración de las escuelas: las escuelas públicas que se rigen por sus municipios; las escuelas autónomas con financiamiento público, regidas por juntas directivas en cada escuela, y las escuelas privadas. Las últimas son muy pocas; nos enfocaremos en las dos primeras, que son gratuitas y abiertas para todos los estudiantes.

Todas las escuelas en Suecia están obligadas a seguir la Ley escolar y los currículos aprobados por el parlamento sueco. Pero la forma de cómo se manejan las escuelas es diferente dependiendo de la gobernanza las escuelas públicas están bajo el control de los municipios donde se encuentran. Las escuelas privadas se rigen por su propia autonomía, que puede estar a cargo de una empresa, una fundación, una iglesia o entidad religiosa, una organización educativa, un grupo de profesores o los padres. Las posibilidades para propósitos civiles de abrir escuelas con fondos públicos son muy liberales y generosas.

El sistema con escuelas autónomas, que empezó en los años noventa, bajo los objetivos de mejorar la calidad de los resultados estudiantiles, ha sido y sigue siendo criticado. Tres aspectos centrales de las críticas son: 1) empresas nacionales e internacionales se han beneficiado de los fondos públicos, pues cada escuela a su cargo recibe un dinero asignado por cada estudiante; es dinero que proviene de los impuestos pagados por los suecos; este dinero produce ganancias que algunas empresas reinvierten en países con bajos impuestos; es decir, el dinero no se reinvierte en la escuela o en el país. 2) las escuelas dirigidas por empresas o grupos con intereses privados ponen el énfasis en las ganancias de la inversión antes que en la educación; es decir, a menos profesores mayores ganancias. 3) no se ha cumplido con los objetivos de mejorar la calidad en las instituciones educativas en Suecia; al contrario, desde los años noventa los resultados en las evaluaciones estandarizados, como la prueba PISA, han descendido.

Villiam, al igual que todos los estudiantes, al egresar de la secundaria, tenía que elegir si iba a una escuela pública o a una escuela autónoma (privada). Villiam eligió una escuela pública porque se había informado sobre la calidad de la educación en relación con su programa, energía y electricidad, y le gustó. Pero no eligió la escuela donde vivía, porque quería ir a una ciudad más grande. Tenía que viajar dos horas todos los días para llegar a la escuela elegida, pero le gustaba.

Requisitos para calificar a unos de los programas nacionales

Para ingresar al programa preferido es necesario tener un nivel determinado de calificaciones. Los requisitos son diferentes para los programas preparatorios y los programas “vocacionales”. En el caso de Villiam, quien quería estudiar el programa de energía y electricidad tuvo que presentar calificaciones suficientes en las asignaturas de sueco, inglés y matemáticas, y en cinco asignaturas más. Si hubiese elegido el programa de tecnología en el ámbito preparatorio (para ser ingeniero, por ejemplo), requeriría tener calificaciones altas en nueve asignaturas, más el sueco, el inglés y las matemáticas.

Cada año hay un porcentaje de estudiantes de la secundaria que no califica para estudios en los programas académicos nacionales de la educación media. Entre 10 y 15 por ciento no logran terminar la secundaria con notas suficientes para ingresar al ciclo preparatorio. Entonces tienen que hacer estudios complementarios para poder ingresar. No todos lo logran y no ingresan a la educación media. Adicionalmente hay un porcentaje de quienes ingresan a la educación media que no terminan con calificaciones suficientes para graduarse con un diploma, con el “gymnasieexamen” o título de bachiller.

Hay entonces dos alternativas para cursar la educación media. Está la educación media que se llama “folkhögskola”, una universidad popular con raices danesas del siglo diecinueve. La “folkhögskola” ofrece educación en el nivel medio, pero con su propia pedagogía: la de promover la educación popular. Es una alternativa para jóvenes que por diferentes razones no logran la educación media bajo las regulaciones del Estado. La pedagogía es de carácter horizontal entre estudiante y profesor, con mucha libertad para ambos a decidir sobre contenidos y métodos; la “folkhögskola” llama la atención a jóvenes y adultos que quieren una alternativa a la educación media regulada por el Estado. También es una alternativa muy oportuna para los inmigrantes en Suecia, como tomar cursos de sueco, combinados con otras asignaturas formativas. Por ejemplo, Liam, coautor de este artículo, estudió sueco, arte y otras asignaturas en una “folkhögskola” durante dos años.

La otra alternativa para estudios medios es la educación para adultos. Cuando no se tiene el título del “gymnasium” las personas tienen la posibilidad de tomar los cursos requeridos para presentar un examen según algunos de los programas nacionales, o elegir cursos que califican para ingresar a estudios superiores. Para muchos de los inmigrantes adultos la educación de adultos es una buena opción en la búsqueda de la educación profesional en un oficio, en línea con los programas “vocacionales” y el ingreso al mercado laboral.

La organización de los estudios

Volvemos a Villiam, quien empezó sus estudios en la escuela elegida hacia finales de agosto. Un año escolar empieza en agosto y termina en junio del siguiente año; está dividido en dos semestres. En total los estudios corresponden a 2.500 créditos durante tres años. Estudian varias asignaturas y una asignatura puede tener 50 o 100 créditos. Las asignaturas son, por una parte generales, como el sueco, el inglés, las matemáticas, las ciencias sociales, la historia y la educación física. Pero una mayoría de las asignaturas tienen que ver con las características del programa. Por ejemplo, Villiam, estudiaba muchos cursos sobre instalaciones eléctricas, automatización, sistemas de energía y energía renovable. Durante 15 semanas repartidas por los tres años hizo sus prácticas en una empresa eléctrica. Después de la graduación, obtuvo un empleo en la misma empresa, en la que realizó las prácticas. Es importante referenciar para comprender el universo de las oportunidades para los jóvenes el caso de Joakim, amigo de Villiam, quien eligió también el programa de tecnología. Estudiaron en el mismo colegio, pero después de la graduación Joakim entró a la universidad para estudiar ingeniería.

Una vista hacía atrás

El sistema educativo en Suecia ha tenido cambios interesantes durante los últimos cien años; estos cambios permiten comprender los diferentes caminos de Joakim y de Villiam. Se trata de la diferenciación, centralización, descentralización y recentralización. A comienzos del siglo veinte el sistema educativo en Suecia era diferenciado; es decir, había diferentes tipos de instituciones educativos para diferentes estratos sociales. Los hijos e hijas de los campesinos y de la clase baja cursaron la escuela básica, la escuela del pueblo, que era durante seis años. Los hijos de la clase alta estudiaban lo que se llamaba “läroverket”: un instituto preparatorio para la universidad. Las hijas no podían entrar en “läroverket” hasta el año 1927, cuando se hizo una reforma política. Había escuelas separadas para niñas de este estrato social. Había una diversidad de instituciones educativas que reproducía la división social; muchachos y muchachas de la clase baja con potencial para estudios superiores no tenían la posibilidad de ingresar a la universidad.

Con la lucha para la democracia en Suecia se escuchaban voces en el debate educativo influenciadas por John Dewey y otros reformistas pedagógicos. Con el gobierno socialdemócrata, a partir del 1933, se propició la igualdad educativa. En el año 1962 ya existía “una escuela para todos”, como sistema educativo en todo el país. Con esta reforma se introduce una educación centralizada hasta el nivel de secundaria. Poco después se legisló sobre una educación media, también centralizada, que unía diferentes programas bajo el mismo techo. El camino hacía una educación media con equidad desembocó en el año 1991 cuando el parlamento decidió organizar todos los programas de tal manera que garantizaban según las calificaciones el ingreso a estudios superiores, incluyendo los programas tecnológicos. En este período Suecia incrementó el índice de estudiantes de la clase baja y media, y de mujeres, en la educación superior. Así, muchas personas lograron empoderarse en la educación para la equidad social.

En los años ochenta se inició el debate en Suecia alrededor de la educación centralizada. Había poca flexibilidad y se preguntaban por la libertad de elegir. Esto abrió la puerta para un cambio en el sistema educativo hacia una descentralización con escuelas autónomas y un pensamiento mercantil, como en muchos otros países. Hubo un cambio en la percepción del sistema educativo, que significaba un mayor enfoque en lo individual y en el derecho de las familias a elegir instituciones educativas. Pero también se amplió la autonomía de los profesores, pues el currículo del año 1994 ofreció espacios a los profesores para decidir sobre el contenido y los métodos. El currículo contenía, más que todo, los objetivos de aprendizaje y los criterios necesarios para ser aprobado según los estudios de la educación media.

En los últimos años hemos visto un debate en Suecia respecto a la calidad del sistema educativo, en parte debido a los resultados de PISA, que no han sido como quisiera el Estado. Hoy hay una recentralización del control sobre la educación con orientaciones más específicas de la Agencia Nacional de Educación (Skolverket) y con inspecciones y control de las diferentes instituciones educativas. Otro cambio significativo respecto a los programas de educación media con énfasis en los oficios calificados es que ya no garantizan necesariamente para acceder a los estudios superiores universitarios. Sin embargo, se ofrecen a los estudiantes cursos adicionales en sueco, inglés y matemáticas para tener la posibilidad de acceder a la universidad si los jóvenes lo quisieran. Así lo hizo Villiam, quien algún día podrá estudiar en la universidad si lo quisiera.

Joakim y Villiam son de la misma clase social. Uno eligió la educación media para obtener un oficio y trabajar, el otro para estudiar en la universidad. Existe una diferenciación en la educación media, pero no como en el pasado. Hace cien años los dos no hubieran tenido la oportunidad ni siquiera estudiar la educación media.

Para terminar

En gran parte la educación media en Suecia es flexible; se proporcionan herramientas a los jóvenes para que como seres pensantes tengan la libertad de elegir la ruta posmedia que más les guste. Hoy existe en Suecia una variedad de programas que responden a los intereses y competencias de los estudiantes, pero también a las necesidades de los conocimientos y las competencias para saber desenvolverse con versatilidad en la sociedad. Así se equilibra la educación societal con la formación personal. RM

Enlaces

Skolverket (Agencia Nacional de Educación). https://www.skolverket.se/andra-sprak-other-languages/english-engelska

Svenska institutet (Instituto sueco). https://sharingsweden.se/materials/search/educaci%C3%B3n/language/spanish/

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Maria Deldén y Liam Girmarland

Maria Deldén: doctora en las didácticas de la historia y trabaja en la universidad de Dalarna, Suecia. Es profesora en la formación de docentes. Contacto: mde@du.se Liam Girmarland: director de la fundación AJOVEC en Colombia. Ha vivido muchos años en Suecia y tiene experiencia del sistema educativo tanto como estudiante como profesor. Contacto: fvidgadevyer@hotmail.se

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